domingo, 4 de septiembre de 2016

"Ah verdad, se han acabado los huevos"

"Ah verdad, se han acabado los huevos", a eso se a reducido mi vida, a ser el anunciador oficial de cuando se acaban los huevos en mi casa, 22 años de mi vida tirados a la basura tan solo para decir esas cosas.

A esta edad algunas personas estan haciendo lo que soñaron de niños, o lo que se imaginaron de adolescentes, o al menos estan empezando ese camino, yo no, yo soy diferente, no se que hacer, tal vez sobrevivir sea lo primario, pero no creo lograrlo.

Tal vez no soy normal, no ... simplemente no soy normal es un hecho, pero ¿Es eso malo ?

Egoísmo o Autovaloracion

¿Cuanto es la cantidad suficiente de egoísmo que debemos tener?

¿Cuanto debemos soportar la felicidad de otras personas sacrificando la nuestra ?

¿Cuando se puede saber que uno es "demasiado" egoísta ?

Solo quisiera saber esas respuestas, quisiera saber cual es el monto suficiente de felicidad que tengo que entregar de mi para hacer felices a otras personas.

Sobretodo quisiera saber una cosa

Es bueno entregar parte de tu felicidad para ser feliz a otra persona, sabiendo que al final de todo no vas a recibir satisfacción por ver a esa persona feliz si no mas tristeza y profundo dolor. ¿Es acaso ese el limite ?

No lo sé, y quisiera saber.

Negarse a visitar a una persona enferma que no es parte de tu circulo pero sientes al menos un poco de afecto por esa persona, pero no quieres verlo porque verlo asi te causa tristeza y al fin y al cabo no es una persona que sea tan importante en tu vida o una que te marcó en tu vida ... ¿Es ese el limite del egoísmo y/o valoración?

No lo sé, y quisiera saber.

lunes, 8 de junio de 2015

Carta de Suicidio

Sediento de poder

hambriento de sangre

como un niño lloras

cuando tu turno de esperar a la muerte llega

no quiero despedirme de nadie,

solo de mi madre

decirle que me arrepiento de todo el mal que le hice

debiste tener otro hijo

nada parecido a mi

espero que con mi suicidio

alivie un poco tu pesar

nadie me extrañara

nadie me llorara

volvere a ser parte de la nada

de este vacio inmortal


sábado, 8 de diciembre de 2012

Vicio maldito


-Mama, tráeme mi comida rápido –Grita en su casa Lorenzo sin dejar de ver la televisión.

Su madre quien nuevamente tiene que soportar verlo echado en su cama le hace caso y le trae su almuerzo, un rico arroz con pollo, pero como siempre, le dice que se ponga a estudiar o leer algún libro y que piense a que universidad va a postular el próximo año.

-¡Ya no molestes mama, sal de mi cuarto!–Exclama con fuerza Lorenzo-

Otro intento fallido de su madre. Es que ella no puede ver lo que le pasa en realidad a su hijo, claro. Para una madre no hay hijo malo, además que ella no sabe lo que realmente sucede, pero la verdad, Lorenzo nunca fue malo, todo comenzó cuando llego esa persona a su vida.

Lorenzo, un chico común, era uno de los estudiantes más sobresalientes de su colegio, se podía decir que pasaba desapercibido ya que no era el clásico “popular” de su salón. De estatura media y cuerpo delgado pero con grandes ojos negros que se hacían más grandes por los lentes que usaba, es por eso que le decían “Búho”.

Era muy solidario con las personas, aunque tenía pocos amigos, se sentía feliz porque sabía que podía confiar en cada uno de ellos, sobretodo en Alberto, quien es su amigo desde primaria, y con quien compartía el sueño de convertirse en un gran doctor. Alberto, era todo lo contrario de lo que Lorenzo podía ser. Un chico con calificaciones regulares, gordinflón pero de buen corazón y sobretodo gran consejero.

Toda la vida de Lorenzo era tranquila y sin nada emocionante, hasta que llego a su salón un nuevo alumno. Se trataba de Ricardo, un chico al que habían expulsado de su anterior colegio por encontrarle fumando cigarros y vendiéndole ron en los baños a sus compañeros, pero gracias a que su familia tenía mucho dinero de las empresas de mayólicas que tenían, lo pudieron poner en el colegio de Lorenzo, obviamente, borrando todo historial de lo que había pasado.

Lorenzo y Ricardo en los siguientes días se hicieron muy amigos, por el hecho de que Lorenzo era muy servicial, y accedió a ayudar, a petición del director de su colegio, a Ricardo a ponerse al día con todo lo avanzado hasta el momento en el colegio. Así que siempre se quedaban después de clases donde en vez de estudiar, Ricardo le ofrecía cigarros y ron a cambio de que le pasara respuestas en los exámenes, Lorenzo se sorprendió de la propuesta de Ricardo.

-Vamos Lorenzo, todos los hacen, tarde o temprano, así que porque no comenzar ahora

-No sé si es una buena idea –replica con duda Lorenzo-

-Dale, no seas maricon, además, te va a gustar, solo una vez y si no, ya fue.

Desde ese día, cada vez se que se quedaban después de clases, lo usaban para tomar y fumar, hasta que cierto día Ricardo le dio algo nuevo para experimentar. Eran pastillas de Éxtasis, que ambos consumían. Eso lo descubrió Alberto, quien se escondía desde hacia unas semanas fuera del salón para espiar a su amigo, cuando supo lo del éxtasis, se lo conto a la madre de Lorenzo.

-Hola Alberto, Lorenzo esta descansando así que no puede salir ahora.

-Señora, vengo a hablarle a usted, sobre Lorenzo.

Esto lo escucho Lorenzo desde su cuarto, y quiso enterarse de que hablarían, pero él tenía que salir de su casa, escondido, sin que nadie lo notara, tenía que hacer lo que planeo hacer con Ricardo días atrás.
Ricardo en una de sus “sesiones para ponerse al día” le propuso a Lorenzo, quien ya había caído en el vicio del éxtasis, robar una tienda.

-Mira Buhito, las pastillitas me salen muy caras, y a pesar de que tengo dinero y que deje de comprar los tragos y los puchos, me faltan. ¿Qué dices si robamos la tienda de la esquina del cole?, ese serrano que lo cuida siempre cierra a las 10.

-Ya bacan, pero como hacemos –Respondió Lorenzo

-Déjamelo a mi causa.

Con la incertidumbre aun de saber cómo iban a entrar, Ricardo se dirigía a encontrarse con Lorenzo.

Cuando lo vio se quedo impresionado ya que estaba con 2 personas más. Se los presento, uno era el “negro” Félix, un muchacho que había dejado el colegio dos años atrás y que se dedicaba a robar, era alto y musculoso, “Parece un guachimán de discoteca”, bromeaba con el Ricardo. El otro era el “Chato” Willy, un tipo que tenía apariencia de escolar de primaria, aunque cuando hablaba podía sonar como general del ejército.

Ricardo le explico el plan a Lorenzo, se trataba de robar la casa en general del “Cholo” Quispe, el dueño de la tienda, Ricardo y Lorenzo irían a robar a la tienda, mientras Ricardo robaba los artículos, Lorenzo seria la campana que avisara sobre cualquier actitud sospechosa fuera. El “negro” Félix y el “Chato” Willy subirían al segundo piso donde era la casa del “cholo” Quispe y le robarían todo.

Willy usando su habilidad con las pinzas, abrió sin ruido, la puerta de la tienda, y todos se dispusieron a realizar todo lo planeado, Lorenzo quien estaba nervioso de todo, no se dio cuenta que por la otra esquina que no estaba vigilando venia el señor Quispe un poco mareado ya que había salido justo ese día a una reunión familiar. El señor Quispe era un hombre tosco, de mirada dura. Había adquirido esa mirada de sus tiempos de policía en su natural Apurímac, tal vez por eso y sus actitudes hostiles se había ganado la antipatía del barrio.

-¡Oye mierda, que haces en mi tienda! –Grito Quispe a Lorenzo

Lorenzo, rápidamente cerró la puerta de la tienda, y corrió a avisarles a todos que el cholo estaba afuera. Los cuatro estaban en la tienda, y planearon como huir. Se esconderían en la casa en lugares distintos, y cuando sea seguro saldrán corriendo de la casa. Lorenzo se escondió tras los sofás, Félix y Ricardo estaban detrás de las cortinas y Willy estaba en el baño.

El señor Quispe uso su llave para abrir la tienda  y subió al segundo piso donde pateo la puerta, gritaba que mataría a quien estuviera en ese momento en su casa, en eso, saco de la funda de su saco, una pistola. Lorenzo, Félix y Ricardo vieron esto, y no sabían cómo avisarle a Willy.

Quispe comenzó a buscar rastros de gente en su casa, como un perro policía que busca a alguien perdido. Lorenzo se dio cuenta que estaba mareado porque no prendía la luz de su casa, aunque esto lo aterrorizo ya que la sola idea de un hombre borracho armado es demasiado para él. Cuando iba a moverse, vio a Félix y a Ricardo conversar y a luego asentir con la cabeza. Entonces vio como Ricardo agarro un cenicero de la mesa de la sala y lo lanzo con fuerza contra la puerta del baño.

El señor Quispe corrió a ver lo que pasaba y encontró a Willy escondido. Y le dijo:

-A chibolo raterito no, vas a ver mierda

Y comenzó a golpear a Willy quien intentaba protegerse de los golpes con sus manos. Félix y Ricardo aprovecharon este momento y salieron corriendo de la casa, tras ellos salió Lorenzo quien no paraba de llorar. Ya estando fuera de peligro, Ricardo le dijo a Lorenzo.

-Ya para de llorar carajo, ya fue pues, Willy tenía que perder, o ¿hubieras preferido ser tu?.

-Pero Ricardo, acaso Willy no era tu amigo – Recrimino Lorenzo

-Negocios son negocios compare, acá con el “negro” Félix hemos robado algo, que dices, sigues con nosotros o no.

Lorenzo tomo una decisión, y quiso seguir haciendo de las suyas con Ricardo y Félix. Desde ese día Alberto su inseparable amigo de la infancia que se canso en aconsejarle que deje de ver a Ricardo, se alejo de su vida. Su madre, aun intenta que retome el buen camino, sin saber que su hijo es ahora un delincuente. 

jueves, 6 de diciembre de 2012

Memoria Final

Será que nunca mas podre estar tranquilo

Toda mi rabia se fija en mi objetivo

Siento toda la furia consumir toda mi alma

¿Podré finalmente algún día descansar?

Crear, soñar, pensar, son imposibles para mi

Ahora mas que nunca, Arguedas te grito ! Ídolo!

¿Como puede un hombre presentir su fin?

Fácil, el pone la fecha de su juicio final

¿Y que es de sus seres queridos?

No lloraran por él en su final

No podrán, ¿Como podrian?

Si cuando él se fue, ellos callaron para siempre



domingo, 29 de julio de 2012

Mi doble Vida

No piensen mal… no es lo primero que se les ha venido a la cabeza, si no les hablo de mi “ afición” (por no decir adicción) a los videojuegos.

Mi mamá siempre me molesta con esto, me dice (entre tantas cosas), que debo de leer en vez de jugar, que debería estudiar y no perder el tiempo, o que apague la computadora y deje de jugar a las 11 de la noche. 
Mamá con todo el respeto y cariño que te tengo, no sabes nada de lo que esos “jueguitos” como les dices , significan para mi.

Lo digo en serio cuando digo que significan mucho para mi, ya que gracias a ellos tengo un escape, el escape hacia el mundo virtual, un mundo ficticio donde no tengo muchos problemas salvo subir de nivel y haceme fuerte, un mundo donde puedo ser alguien increíble sin ninguna responsabilidad sola.

Es mi escape … es mi salida de este mundo , la vida que me ha tocado vivir no será las mas placentera pero tampoco la mas cruel, tengo problemas como todos, pero lamentablemente siento que los mios tienden a terminar igual, yo tomando una decisión que siempre me lastimara.

Con esto no digo que este bien jugarlos, claro hay sus problemas y riesgos, pero cada vez que me siento mal, sobretodo con problemas que me agobian y que no pueda hacer nada para resolverlos ya que soy un ser humano, de baja estatura, peso un poco exesivo para lo que debería ser además de demasiado arrojado sin medir las consecuencias de mi “heroísmo” si se quiere usar el temino.

Por lo menos se que puedo contar con ese mundo virtual, mi mundo virtual donde puedo ser por 1 hora un mago que doma dragones, a un demonio que quiere redimirse, pero siempre al final … vuelvo al “mundo real” donde quisiera por un minuto ser ese mago o demonio para resolver algunos problemas reales.

sábado, 30 de junio de 2012

Yo soy Dios


Si así como lo leen, yo soy Dios, ¿por qué?,  porque sin mí no hay existencia y la existencia no sería nada... Sin mí.

Es muy arrogante de mi parte afirmar esto, pero es una realidad que en mi calidad de ente supremo ni yo puedo evitar que suceda, todo lo que existe, existe para mi beneficio y uso, mientras tal vez tu tratas de justificar tu razón de vivir, estudiando , trabajando, amando, odiando, queriendo o envidiando, te digo desde hoy, que te esfuerzas demasiado por nada, porque si eso no me incluye (y para que me incluya necesito saberlo, así que hacerlo a mis espaldas no sirve), no sirve absolutamente para nada ya que mi divina existencia no lo notara y habrás malgastado el regalo de la vida de un ente aun mas superior a mí.

Entonces ¿Este Dios puede tener un Dios superior? … claro que si, en antiguas culturas existía lo que se llamaba dioses secundarios, yo soy uno de ellos, pero de una manera distinta, ¿por qué? … por que no existe humanidad, no existe universo, no existe nada.

Todos nosotros somos dioses a nuestra manera, todos nosotros somos un universo diferente a otro ya que cuando nos morimos, el universo del cual somos dueños y todo lo que lo contiene (eso te incluye a ti, a tu familia a la mía, y a toda la gente del mundo).

Y si yo soy Dios en mi universo... En el tuyo solo seré un triste humano que habrá malgastado su vida si no hizo nada significativo para agradarte a ti, dios o diosa de tu universo.