Sediento de poder
hambriento de sangre
como un niño lloras
cuando tu turno de esperar a la muerte llega
no quiero despedirme de nadie,
solo de mi madre
decirle que me arrepiento de todo el mal que le hice
debiste tener otro hijo
nada parecido a mi
espero que con mi suicidio
alivie un poco tu pesar
nadie me extrañara
nadie me llorara
volvere a ser parte de la nada
de este vacio inmortal